Community Manager Cómo elegirlo

Community Manager. ¿Cómo elegirlo?

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De la misma manera que resulta una tarea difícil elegir a Miss Universo en un concurso de belleza (difícil, que no desagradable) con los Community Managers pasa algo parecido. ¿Cómo se debe elegir? ¿qué criterios debemos seguir?. En nuestra opinión, un Community Manager debe ser ante todo una persona 2.0, pero no refiriéndonos tanto al uso de la tecnología (que también), sino más bien a las capacidades humanas. Una persona 2.0 debe ser participativa, comunicativa, amable y sonriente. Debe ser profesional, dinámico e inteligente. Pero sobre todo, para nosotros tiene que ser transparente.

Podemos resumir las tareas de un Community Manager en escuchar, pensar, conversar, aportar y difundir, y por eso mismo, cuando nos ponemos en el lado de los usuarios, entendemos que la transparencia es algo que se hace imprescindible para desarrollar cualquiera de las actividades anteriores. ¿A quien le gusta escuchar a alguien que miente? ¿cómo puedes conversar con alguien que guarda un as en la manga? Y sobre todo, ¿qué credibilidad le daríamos a la información que nos transmita?.

El Community Manager tiene que ser una prolongación de la marca a la que defiende, tanto en implicación, como en comprensión y complicidad hacia la misma. Por ello tiene que conocer la estrategia de la marca, su misión y valores, pero sobre todo deberá actuar con transparencia. Por eso, pensamos que debe creer en la marca, estar en sintonia con sus valores, no puede ser una careta de la misma.

Se suele decir, que el Community Manager representa la cara, ojos y odios de la marca en Internet. Y es eso nada menos lo que nos estamos jugando, transmitir de forma fidedigna la personalidad de la marca en internet, por ello es de vital importancia la correcta elección de la persona que actuará como Community Manager de nuestra empresa en Internet.

¿Como acertar en la elección del Community Manager?

Para nosotros, la fórmula es sencilla. Siguiendo con el símil del concurso de belleza, en este caso, no hay que dejarse aturdir por aquellos aspirantes que ofrecen un estilo literario impecable, una experiencia editorial abrumadora o un contrastado uso de redes y herramientas sociales (todos ellos requisitos deseables). Lo que no suele fallar es la inteligencia, la cercanía, la transparencia, la dedicación y las ganas permanentes de aprender. Es mejor tener a un Community Manager prudente, que sabe de lo que habla, sabe escuchar y puede aportar valor a la comunidad, que alguien que habla de manera impecable pero no tiene ni idea de lo que habla. Sólo hay una cosa peor que no dar respuesta en los social media, y es dar una respuesta equivocada, falsa o tendenciosa. Porque si algo está claro, es que la red nos pondrá en nuestro sitio.

Por tanto, ¿cómo elegirlo?. Aunque parezca raro hablar de sentimientos en Internet, en muchas ocasiones hay que elegirlo con el corazón. Porque 2.0 es cercanía, son emociones, y sobre todo son personas. Elija al Community Manager que sea fan de su marca en la vida real, el que elegiría para que fuese novio de su hija, el que sería un perfecto compañero en su trabajo, elija y exija honestidad, sinceridad, inteligencia, dedicación y disciplina. Lo demás, seguramente se pueda aprender.

Igual que en un concurso de belleza, en igualdad de condiciones, elija al que sabe que Europa es un continente, al que parece que habla con sinceridad, al que parece que sabe lo que dice, y no al que dice lo primero que le viene a la cabeza.

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